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¿Qué esperar de tu hijo de 3 a 4 años?

Comprensión de las normas
Adquiere nociones sobre lo que es adecuado y lo que no, fundamentalmente 1 a partir de las consecuencias de su acción (premio y castigo). La alabanza y el refuerzo tienen | un gran valor | a esta edad. Sigue adquiriendo capacidad para controlar su conducta y aprende que existen normas para estar en casa, en el colegio, en el parque.

Autonomía personal 
Sigue avanzando en el arte de vestirse, algo que ya puede hacer prácticamente solo. Sabe cómo deben ponerse las prendas (distingue el derecho del revés), abrocharse los botones, etc. Va solo, al baño y perfecciona su capacidad para lavarse la cara, las manos, los dientes... Come sin problemas utilizando los cubiertos (cuchara y tenedor).

La relación con los demás
Demanda estar con otros niños; tiene capacidad para esperar su turno y cooperar en el juego. Le gusta observar al adulto al que imita constantemente.

Puede ordenar y | guardar su ropa y sus ] juguetes, poner la mesa (servilletas, platos, cubiertos, etc.), hacer pequeños i recados (por ejemplo, ¡ llevar alguna nota al profesor), cuidar de las plantas o de algún ] animal, etc.

¿Qué esperar de tu hijo de 2 a 3 años?

Comprensión de las normas 
Se muestra colaborador; su deseo de hacer las cosas que ve realizar a los demás le empuja a desarrollar su autonomía. Estamos en plena etapa de oposicionismo, por lo que se negará a realizar algunas tareas, querrá salirse con la suya a toda costa. Son frecuentes las rabietas a través de las cuales manifiesta su deseo de conseguir lo que quiere. Todavía no distingue entre lo que hace bien y lo que hace mal; le cuesta controlar su propia conducta y por eso necesita normas claras y estructuradas.

Autonomía personal
A esta edad el niño comienza a mostrar los primeros intentos de autonomía. Sobre todo quiere hacer las cosas, aunque está aprendiendo y por eso necesita la supervisión y la ayuda del adulto. Le cuesta vestirse, pero ya puede quitarse algunas prendas él solo. También puede ir al baño solo (con un poco de ayuda), se lava y se seca la cara y las manos... Para comer usa sin problemas la cuchara y el tenedor sin derramar demasiada comida. Comprensión del contexto social.

La relación con los demás.
Le gusta estar con otras personas y juega con otros niños en grupos pequeños, con dificultades para cooperar en el juego. Tiene capacidad para esperar su turno. Aparece el juego simbólico en el que representa acciones de la vida cotidiana mediante diferentes papeles (jugar a papás y mamás, a los médicos...).

Puede ordenar y guardar algunas prendas de vestir como zapatillas o pijama, colaborar en pequeñas tareas como poner las servilletas o algunos cubiertos en la mesa, regar las plantas, etc.

Conociendo a nuestros hijos

Los principales logros que vamos a observar en nuestros hijos están relacionados con el desarrollo de su autonomía, en cómo comprenden el mundo que les rodea y en la forma de actuar en él. El niño pequeño que necesita del adulto para alimentarse, comer y salir a pasear se convierte en un adolescente que puede cuidar de sí mismo y relacionarse con los demás sin problemas. A lo largo de la infancia el niño adquiere, además, la capacidad para controlar su propia conducta en función de los puntos de referencia que ha ido teniendo. Sus capacidades cognitivas, motoras y afectivas se transforman permitiéndole configurar su forma de pensar, actuar y sentir. Hasta los 2 años los cambios más relevantes están relacionados con sus movimientos. La forma de moverse se perfecciona y cada vez es más capaz de realizar tareas que requieren una mayor precisión. Con la aparición del lenguaje surgen nuevas potencialidades que le permiten procesar lo que escucha y expresarse. Entre los 2 y los 6 años nos encontramos en un momento importante para el desarrollo del autocontrol y la autonomía. El niño puede pensar sobre lo que le sucede, establecer relaciones entre su comportamiento y las consecuencias que recibe. Adquiere los hábitos básicos que le permiten vestirse, asearse, comer... sin la constante ayuda del adulto. En estos momentos las normas se convierten en puntos esenciales para su desarrollo. A partir de los 6 años los cambios en el pensamiento son los más significativos. Poco a poco podrá realizar operaciones más complejas, separándose de la percepción inmediata para integrar el conocimiento y su propia experiencia. Mejoran en su capacidad para adoptar otros puntos de vista, organizar diferentes contenidos, razonar, planificar y resolver problemas. A continuación encontrarás algunos de los cambios que se producen durante la infancia. Ten en cuenta que aunque podemos hablar de unas características comunes, lo cierto es que cada niño lleva su propio ritmo y es esencial que se respete si queremos contribuir en su proceso de maduración.

De los 0 a 2 años

Comprensión de las normas
El bebé no va a entender las normas. Poco a poco irá comprendiendo los mensajes y entenderá que algo pasa cuando el adulto le dice que no, le habla más alto o le coge un objeto que él tiene. Paulatinamente irá aprendiendo el significado de órdenes sencillas: «no se toca», «dame eso», «ven aquí»... y al final de esta etapa, comprenderá la mayoría de los mensajes. La aparición del lenguaje supondrá un importante avance en la comprensión del mundo que le rodea. No siempre acepta que le digamos que no, llora y se enfada cuando le retiramos de algún lugar peligroso.

Autonomía personal 
El bebé recién nacido depende totalmente del adulto. El desarrollo de sus movimientos le va a permitir relacionarse con el exterior: descubre su cuerpo, quiere coger cosas, desea sentarse, rodar, desplazarse... Y todo esto le va a permitir realizar algunas conductas de manera más autónoma (cuando gatee o ande ya no necesita del adulto para moverse por la casa, por ejemplo). También aprende a agarrar el biberón, la cuchara (aunque al principio se manche mucho), el vaso.

La relación con los demás
El bebé demuestra desde muy pequeño que tiene interés por las personas: prefiere mirar una cara que cualquier otro objeto, reconoce a su padre/madre y sonríe cuando le ve. Le gusta estar con otras personas, fundamentalmente con los adultos que le cuidan, y a medida que aumenta el interés por el medio le gustará estar con otros niños.

Puede: hacer pocas cosas por sí mismo, aunque poco a poco es capaz de realizar algunas conductas de manera muy sencilla: intenta ponerse los zapatos, lavarse en el baño, comer por sí mismo.

¿Qué esperar de tu bebe de 7 meses a 1 año de edad?

7 MESES
Tu bebé se esfuerza por agarrar objetos que están fuera de su alcance y le gusta encontrar aquellos que están parcialmente escondidos. Disfruta del juego con la gente y responde a los sonidos emitiendo sus propios sonidos.

Utiliza su voz para expresar alegría o enojo.

Distingue la expresión de emociones de las demás personas según los diferentes tonos de voz de las mismas.

Desarrolla la visión en colores en su totalidad y también a la distancia.



Suelen ser muy útiles para su estimulación en esta etapa los libros para bebés hechos de vinilo, cartón grueso o tela y los juguetes que emiten sonidos como las maracas, tamborines, campanitas, etc.



Esta es una etapa en la que suelen llevarse todo a la boca. Por lo tanto siempre controlá que sus juguetes no presenten piezas pequeñas para evitar que se trague o ahogue con las mismas.
Motricidad hacia el final de esta etapa:

Al estar acostado tu bebé ya gira hacia los dos lados (de boca arriba hacia boca abajo y viceversa). Logra sentarse sosteniéndose con sus manos y más adelante se mantiene sentado sin la ayuda de sus manos. Soporta todo su peso sobre sus piernas. Extiende una mano para tomar objetos.Pasa objetos de una mano a la otra. Agarra objetos con toda la mano (aún no usa los dedos para hacer pinza).



Controlá que los juguetes que usa tu bebé no tengan partes pequeñas que se puedan desprender.

Alimentación:


Hacia los 7 meses podemos introducir nuevos y variados alimentos; éstos deben ser cortados en trozos muy pequeños para evitar que el bebé se atragante.
Se pueden ir incorporando también las verduras de hoja verde, como la acelga y la espinaca, ya que las fibras que contienen no permiten la absorción de algunos micronutrientes.
Se puede empezar a comer polenta y sémola.
También podemos comenzar a darle arroz, pero previamente tamizado -es decir, hecho papilla- para evitar que el pequeño se atragante con los granos.
Tanto las carnes rojas como las blancas pueden incorporarse alrededor del séptimo mes. Las carnes le aportarán fundamentalmente las proteínas tan necesarias para el crecimiento. Las carnes siempre deben estar perfectamente cocidas.
El hígado, que también puede incorporarse alrededor de los 7 meses, además de aportar proteínas, es una importante fuente de hierro.
Esto es sólo una guía de consulta. Antes de incorporar un alimento a la dieta de tu bebé debés consultarlo con su pediatra de cabecera.


8 MESES
En esta etapa suele aparecer la famosa "angustia del octavo mes".

Este concepto de Rene Spitz está relacionado con la capacidad de distinguir entre amigos y extraños, con la percepción de que cada persona (su mamá, su papá) es única y la separación le provoca ansiedad. Es normal que en esa etapa el bebé se despierte varias veces por noche y quiera verte ya que necesita sentir que estás cerca.

En relación al juego:


El bebé logra imitar los juegos de mover las manos que le proponen sus papás u otros juegos de gestos y sonidos. Los juegos con el lenguaje también toman relevancia pues el bebé comenzará a balbucear, es decir, a repetir series de consonantes y vocales que utilizará para jugar y para comunicarse. En esta etapa el juego del niño también consistirá en el ejercicio de su movimiento, pero a diferencia de la etapa anterior, su juego ha incorporado los objetos. 

Jugará, entonces, a agitar, golpear, frotar, arrojar sus juguetes. Hará sonar una y otra vez un sonajero u otro objeto que casualmente ha aparecido en su mano aunque todavía no busque el objeto para ese fin. Ahora los papás podrán ofertarle nuevos juguetes atractivos que pueda llevar a la boca, cintas de colores, cascabeles, papeles para rasgar, arrugar y hacer sonido, etc., e incluso podrán jugar a que el niño pueda tomarlos por sí mismo.

Alimentación:


En esta etapa, el bebé incorporará la segunda comida del día: si la primera comida era el almuerzo, será la cena, o viceversa.

Alimentos que conviene evitar
Miel: la miel fresca sin pasteurizar puede transmitir botulismo, una enfermedad grave del sistema nervioso, especialmente en los niños pequeños menores de 3 años. Por lo tanto, No se recomienda su consumo.
Hay alimentos que por ser muy duros y no disolverse rápidamente en la boca, conviene evitar hasta los 3 años, ya que el chiquito podría atragantarse.
Estos son:
Maníes
Granos de choclo
Pochoclo
Caramelos duros
Frutas secas
Manzana en trozos (sólo se puede si esta cortada en trozos pequeños esta bien, como todos los alimentos solidos deben estar cortados en trozos pequeños.
Esto es sólo una guía de consulta. Antes de incorporar un alimento a la dieta de tu bebé debés consultarlo con su pediatra de cabecera.

9 MESES
Tu bebé ya percibe lo que quiere decir NO. Es bueno tratar de usar el NO sólo cuando realmente es riesgosa la situación en la que se encuentra el bebé, así no abusamos de este monosílabo.



Es posible que continúe su angustia frente a las demás personas. Los papás deben darle seguridad para calmar esa angustia, favoreciendo la relación con otros: familiares, niñera, amigos cercanos, etc.

Es conveniente en esta etapa jugar al aparecer y desaparecer, el típico "Dónde está? Acá está", también conocido como "peekaboo".

Los papás pueden ahora jugar a esconder un juguete delante de la vista del bebé ya que éste intentará buscarlo activamente. Jugar a las escondidas con la sábana o tirar un juguete para que se lo alcancen son juegos cruciales para el niño en esta etapa y nos indican los nuevos recursos con los que cuenta para elaborar la aparición y desaparición de su mamá. El bebé juega, entonces, a perder y reencontrar, a desaparecer y reaparecer.


Alimentación:
La importancia del hierro

Los cítricos contienen una gran cantidad de vitamina C, que favorece la absorción de hierro y sales de sodio y potasio. El hierro es un mineral muy importante, y no olvidemos que durante los dos primeros años de vida los niños experimentan un rápido crecimiento, lo que hace que se consuman sus reservas de hierro. 

Los alimentos más ricos en hierro son las carnes rojas, el hígado, el pescado y el pollo. Algunos vegetales, como el berro o la espinaca, también poseen hierro, y aunque en menor medida, los lácteos.

Esto es sólo una guía de consulta. Antes de incorporar un alimento a la dieta de tu bebé debés consultarlo con su pediatra de cabecera.

10 MESES
Posiblemente tu bebé ya gatee sosteniéndose sobre sus manos y rodillas.


De todas maneras no debes olvidar que el gateo no es un paso obligado para aprender a caminar.



Seguramente tu hijo muestra preferencia por determinadas personas y juguetes. En este período le encanta encontrar objetos escondidos. Ofrecéle juguetes que se puedan apretar y emitan sonidos, muñecas y títeres grandes, juguetes que se puedan apilar, de diferentes formas, colores y tamaños. 

En esta etapa aumenta su interés hacia el lenguaje, repite sonidos y gestos para llamar la atención.

Alimentación:
cuidado con las alergias

Si en la familia hay antecedentes alérgicos, hay ciertos alimentos que no convendría incluir antes de los 10 meses o el año.

Entre ellos:

Huevos (se aconseja hasta dos por semana, ya sea cocido o pasado por agua)
Pescado
Chocolate
Dulce de leche
Frutillas y kiwis (pueden dar alergias cutáneas)

Esto es sólo una guía de consulta. Antes de incorporar un alimento a la dieta de tu bebé debés consultarlo con su pediatra de cabecera.

11 MESES
El bebé comienza a responder nuestro saludo, moviendo su manito para decir chau.


Es probable que intente y logre cambiar de posición, pasando de sentado a posición de gateo, como también de sentado a acostado boca abajo.

En cuanto a los juegos, serán bien recibidos libros de cartón que sean fáciles de manipular para los niños con imágenes grandes y coloridas, pelotas de todos los tamaños (no muy pequeñas, para que se las trague al llevárselas a la boca), y juguetes para la bañadera, que floten, que se los pueda apretar y/o colocar agua.
Recordá que nunca debés dejar a tu bebé sólo en la bañadera ni siquiera por un instante. Los accidentes suelen ocurrir en tan sólo segundos. 

En cuanto a la seguridad, es indispensable que todos los balcones y ventanas de la casa estén protegidos. En el caso de tratarse de una casa con piscina habrá que realizar su respectiva protección para evitar accidentes. Si bien esto es obligatorio en algunos barrios privados o consorcios, no siempre es así y es fundamental tener este punto resuelto cuando se trata de un hogar donde viven niños.

12 MESES (1 AÑO)

Seguramente tu bebé te deleitará tratando de imitar tus gestos y algunas palabras.
Comienza a utilizar los objetos según sus funciones: teléfono, peine, vaso, etc.

Tal vez ya intente pararse sin la ayuda de otras personas o caminar sosteniéndose de los muebles.
A esta edad los divierte mucho meter y sacar objetos dentro de cubos y contenedores y tirarlos.

También podés ofrecerle libros con ventanitas, espejos irrompibles de diferentes tamaños o juguetes para empujar o arrastrar.

Sobre la alimentación del bebé:
En general cuando los niños cumplen un año, comienzan a integrar más activamente la mesa familiar, sentaditos frente a su plato con su cuchara y vaso. Es un momento especial en el que pueden experimentar y probar nuevos sabores, oler, tocar.

Y esta actividad es mucho más que el hecho en sí de alimentarse.
A través del jugar, del investigar, van aprendiendo a conocer diferentes texturas, sabores, colores, olores y van eligiendo qué comer y qué no comer, o sea registrando sus propios gustos y preferencias.

Consejos para prevenir caídas dentro del hogar:
Si la casa tiene escaleras: coloque puertitas protectoras.
Ventanas y balcones: coloque protecciones, enseñe a que no se asomen por las ventanas o balcones, coloque los muebles (sillas o camas) lejos de las ventanas, no permita que jueguen en sitios elevados
Si utiliza sillas altas en las comidas sujételo con correas y asegúrese que no pueda caerse hacia atrás cuando empuja con sus piernas.
Las sillas deben ser estables, seguras y no presentar roturas.
En caso de camas superpuestas debe dormir en la de abajo.
Las camas de arriba deben tener barandas.
Nunca los deje solos o al cuidado de hermanos o personas no responsables.
Evite que sean alzados por otros niños o hermanos mayores.
No juegue con ellos haciéndolos hamacar dentro de camisas o ropas con costuras.
Evite que jueguen en el baño o en la cocina.
Evite que los pisos estén mojados o resbalosos.
En las bañeras, utilice alfombras o superficies antideslizantes.
Repare las superficies irregulares y corrija los pliegues de las alfombras.

¿Qué esperar de tu bebe de 0 a 6 meses de edad?

De los 0 a 6 meses.
Cuenta Eduard Punset que, mirando unas ecografías con el ginecólogo Stuart Campbell, exclamó: -¡Qué aburrimiento permanecer nueve meses encerrado en el vientre de la madre (...)! -Te equivocas -respondió de inmediato el doctor Campbell-. Nunca volverá a ser tan feliz en toda su vida. El feto está dentro del útero en un entorno templado protegido de la luz y del ruido; oye los sonidos de la madre y el latido de su corazón. Está muy a gusto. Y así es: cuando nace, el bebé viene de alojarse en el mejor aposento de este mundo: el vientre de su madre. Un lugar en el que no existe el hambre, ni el frío, ni el calor, ni la soledad... Ycuando sale necesita lo mismo, porque, al fin y al cabo, un recién nacido no es nada más que un feto con unos segundos más de vida, y sus necesidades no han cambiado tanto. Requiere un entorno que emule en lo posible la vida intrauterina. A esto se denomina «exterogestación» Usted se preguntará: ¿y por qué nacemos tan vulnerables? ¿Por qué nuestro recién nacido no puede desplazarse como las crías de las cebras? ¿Por qué no se agarra a su madre sin caerse, como los gorilas? Somos primates; no hace mucho aún nos parecíamos bastante a nuestros primos los gorilas. Los primates no andan erguidos (de pie) y suelen apoyarse (en mayor o menor grado) en las manos. Andan como agachados. Imagínese a usted pasando por un túnel con el techo muy bajito. Pues así. Cuando nos pusimos de pie, nuestras pelvis y caderas se vieron en la necesidad de hacerse más estrechas y basculadas hacia delante para sostenernos de pie. Si usted se ha imaginado antes andando por el túnel de los pitufos y ahora sale al exterior, notará cómo su cadera y su pelvis se mueven hacia adelante conforme se va poniendo de pie.
Por eso nuestro pequeño bebé necesita recrear lo mejor posible las condiciones que tenía en el útero de su madre, puesto que es expulsado de ahí antes de lo que le correspondería. Otro factor por el que necesitamos esa exterogestación durante los primeros meses es por el hecho de ser una especie altricial. Los animales tienen varias formas de poner en práctica la crianza: altriciales, que necesitan el cuidado de otros para sobrevivir porque no pueden moverse ni alimentarse por sí mis mos durante un periodo sustancial después del nacimiento, como nosotros; y precociales, aquellos cuyas crías son capaces de ver, oír, ponerse en pie y realizar las demás funciones propias del individuo adulto desde prácticamente el nacimiento. Por tanto, estas especies requieren menores cuidados maternos y son capaces de unirse a las actividades de los individuos adultos en pocos días, como los caballos. Si exponemos ejemplos extremos: por un lado tenemos a los peces, que ponen muchos huevos, no cuidan a ninguno y sobreviven los que Dios quiere; por otro están los gorilas, que invierten mucho tiempo en el cuidado de sus hijos porque tienen embarazos muy largos y de una sola cría; otros que conocemos son los marsupiales, como los canguros, que una vez que nacen deben permanecer un tiempo más en la bolsa de mamá. El periodo del hábitat preservado hace referencia a esta etapa de vida de nuestro hijo, entre los 0 y los 6 meses, en la que necesita que se recreen las condiciones que tenía cuando estaba en el útero. Esta necesidad se fundamenta en las tres premisas que hemos explicado anteriormente: o Porque lo hemos tenido durante nueve meses en unas condiciones excepcionales en el útero y no está preparado para afrontar ese cambio de una forma tan rápida.
o Porque nacemos antes de tiempo y necesitamos una exterogestación de unos seis meses como mínimo.
o Porque somos altriciales y necesitamos cuidados.
o Un cuarto factor sería el desarrollo del cerebro en estas edades. Dada su importancia, lo detallamos en el siguiente apartado.

El desarrollo del cerebro de 0 a 6 meses
El niño es un ser emocional, su cerebro más desarrollado es el sistema límbico y, por eso, ante cualquier amenaza a su seguridad va a explotar y a reaccionar con exageración. Por eso los niños lloran cuando «sólo» tienen hambre o cuando algo les causa dolor, como la simple rozadura de una etiqueta en el cuello. Nosotros no entendemos por qué pasa eso; total, no es para tanto. Lo que sucede es que nosotros sabemos que eso no tiene importancia puesto que más tarde o más temprano vamos a comer o nos quitaremos el jersey en cuanto lleguemos a casa. Pero los niños no saben cuándo va a terminar su sufrimiento; dependen de que alguien haga caso a su llanto y les atienda. Una vez una amiga mía tenía hipo, cosa sin importancia y que ya había tenido otras veces. Pero esta vez estaba muy nerviosa porque tenía un examen oral y no sabía cuándo iba a finalizar. Nuestros bebés no controlan a los adultos y, en cambio, como seres altriciales, dependen exclusivamente de ellos. Eso, más el desconocimiento de cuándo va a finalizar su «sufrimiento» debe de ser terrorífico. Nuestro cerebro no está terminado en el momento de nacer porque, como ya hemos dicho, lo hacemos antes de tiempo; el cerebro del bebé tiene todas sus partes pero con pocas conexiones. Es como cuando compras un ordenador y el software que lleva es prácticamente nulo, hay que instalar los programas. Asimismo, el mayor cerebro humano obliga a que los bebés nazcan «antes de tiempo», precozmente y computen sus redes neuronales a partir de los estímulos que perciben en sus primeros años de vida.
Por tanto, dependiendo de cómo se programe el cerebro del bebé, así será su vida adulta, puesto que las experiencias que se repiten quedan «grabadas inconscientemente» (recuerden que los bebés no tienen memoria explícita hasta los 3 años). «Se comprenderá, pues, que en los humanos sea tan determinante la estimulación cerebral a partir de la exposición del individuo al entorno físico, social y cultural».
Conforme al funcionamiento del cerebro se determina la evolución de una persona. En el momento de nacer el cerebro humano es extremadamente inmaduro; y se desarrolla de forma espectacular hasta los 2-3 años de edad.' Por eso, aunque nazcamos iguales, no lo somos, ni siquiera los hermanos criados de la misma manera, si bien cuantas más experiencias similares tengamos, más posibilidad habrá de parecernos. De hecho, es cierto que nacemos con el número máximo de neuronas, pero sin conectar. Estas neuronas se van conectando y ramificando (eso es la neuroplasticidad, muy grande en niños porque están en periodo de realizar muchas conexiones, mientras que es menor en los adultos) dependiendo de las experiencias vividas.
Y aquí radica la importancia de dichas vivencias y el trato que reciban nuestros bebés desde el primer momento: El que el niño o la niña se sienta atendido, satisfecho y estimulado influye decisivamente en la construcción de su tejido nervioso, enriqueciendo sus arborizaciones dentríticas y creando mayor contingente de sinapsis o, contrariamente, frustrando su desarrollo si es deficientemente atendido.' ¿Ven la importancia de atender al bebé tal y como lo necesita? Si lo hacemos así, las estructuras que se graban en su cerebro son de tranquilidad, sin estrés, de autoestima, con mayores ramificaciones.

En resumen

1 MES
Tu bebé comienza a observar con gran atención las caras de las personas que lo rodean. Es probable que sobre el final de este mes, tu bebé te dedique unas dulces sonrisas al escuchar tu voz...

Desarrollo auditivo hacia el final del tercer mes:
Sonríe al escuchar tu voz.
Comienza a balbucear.
Comienza a imitar algunos sonidos. Gira en dirección hacia donde proviene el sonido.


Para estimular los sentidos de tu bebé, serán de gran ayuda:
Libros o figuras con dibujos o imágenes de gran contraste.
Móviles variados. Espejo irrompible sujeto a la pared interior de la cuna.
Sonajeros. Música variada, ya sea de cajitas musicales, de cassettes o cd"s.
Canciones entonadas por vos misma/o.

Cada bebé crece y se desarrolla a su propio ritmo. Sin embargo, algunas actitudes de tu bebé pueden significar que existan ciertas dificultades en su desarrollo. Por eso es importante que consultes con tu pediatra si notás que tu bebé:
No responde a sonidos fuertes.
Si aún no nota sus manos hacia el final de su segundo mes de vida.
Si hacia el final de su segundo mes de vida todavía no sonríe al escuchar tu voz.

2 MESES
Tu bebé comienza a observar con gran atención las caras de las personas que lo rodean. Es probable que sobre el final de este segundo mes, tu bebé te dedique unas dulces sonrisas al escuchar tu voz...

Desarrollo auditivo hacia el final de este período
Sonríe al escuchar tu voz.
Comienza a balbucear.
Comienza a imitar algunos sonidos. Gira en dirección hacia donde proviene el sonido.


Para estimular los sentidos de tu bebé, serán de gran ayuda
Libros o figuras con dibujos o imágenes de gran contraste.
Móviles variados. Espejo irrompible sujeto a la pared interior de la cuna.
Sonajeros. Música variada, ya sea de cajitas musicales, de cassettes o cd"s.
Canciones entonadas por vos misma/o.
Cada bebé crece y se desarrolla a su propio ritmo.

Sin embargo, algunas actitudes de tu bebé pueden significar que existan ciertas dificultades en su desarrollo. Por eso es importante que consultes con tu pediatra si notás que tu bebé:
No responde a sonidos fuertes.
Si aún no nota sus manos hacia el final de su segundo mes de vida.
Si hacia el final de su segundo mes de vida todavía no sonríe al escuchar tu voz.

3 MESES
Durante esta etapa tu hijo comienza a girar en dirección hacia donde viene el sonido. Puede ser que balbucee y sonría al escucharte cantarle canciones. Se expresa y comunica cada vez más a través de su cara y cuerpo.

Comienza a tomar y sacudir objetos con sus manos por lo tanto verás que le llamarán la atención los sonajeros y los objetos que cuelgan a su alcance como para poder atraparlos.

Motricidad hacia el final del tercer mes de vida
Levanta la cabeza y el pecho al estar boca abajo.
Estando acostado sobre su pancita, levanta la parte superior de su cuerpo sosteniéndose con los brazos.
Estira las piernas y patea al estar acostado.
Abre y cierra las manos.
Aplica presión hacia abajo cuando sus pies están sobre una superficie firme.
Se lleva la mano a la boca.
Agarra y sacude objetos con sus manos.
Golpea objetos que cuelgan al alcance de sus manos

Desarrollo visual hacia el final de esta etapa
Sigue con la mirada objetos que están en movimiento.
Observa las caras de las personas con gran atención.
Reconoce objetos y personas familiares a la distancia.
Comienza a coordinar los movimientos de sus manos con respecto a lo que ve.

Normas de seguridad a tener en cuenta
Nunca dejes a tu bebé solo sobre una superficie elevada por sobre el nivel del suelo (silla, mesa, cama, sillón).
Al viajar en auto colocá a tu bebé en un asiento especial de bebés para autos.
Asegurate que esté bien sujeto y no dejes de colocarle el cinturón de seguridad correspondiente.
No permitas que nadie fume cerca de tu bebé.
Nunca alces a tu bebé mientras, tomás algo caliente, o cocinás frente al horno o cocina encendida.
Antes de bañar al bebé controlá la temperatura del agua con tu codo o la parte interior de tu muñeca.
Controlá que los juguetes que usa tu bebé no tengan partes pequeñas que se puedan desprender y que se las pueda tragar.

4 MESES
El mundo a través de la boca:


En esta etapa tu bebé comienza a explorar los objetos valiéndose de sus manitos y su boca. 

Es frecuente verlo muy concentrado chupando sus dedos al meterse la mano en la boca.

Tu hijo ya extiende sus manos para atrapar aquello que le llama la atención. Pasa objetos de una mano a la otra. 
Agarra objetos con toda la mano (aún no usa los dedos para hacer pinza).

Al sostenerlo apoyado sobre una superficie firme, el bebé ejerce presión hacia abajo, pudiendo soportar todo el peso sobre sus piernas.

Al estar acostado tu bebé ya gira hacia los dos lados (de boca arriba hacia boca abajo y viceversa).

Normas de seguridad
Nunca le des a tu bebé comida u objetos pequeños que pueda tragar y atragantarse. La comida debe estar preparada tipo puré, picada, trozada o licuada para que pueda tragarla fácilmente.
Nunca dejes a tu bebé solo sobre una superficie elevada por sobre el nivel del suelo (silla, mesa, cama, sillón).
Nunca alces a tu bebé mientras tomás algo caliente, o cocinás frente al horno o cocina encendida.
No permitas que nadie fume cerca de tu bebé puesto que inhalar el humo de otro fumador puede ser tan nocivo como fumar un cigarrillo.
Al viajar en auto colocá a tu bebé en un asiento especial de bebés para autos. Asegurate que esté bien sujeto y no dejes de colocarle el cinturón de seguridad correspondiente.
Antes de bañar al bebé controlá la temperatura del agua con tu codo o la parte interior de tu muñeca.
Nunca dejes a tu bebé solo (ni por un instante) en el agua o cerca de ella.
Controlá que los juguetes que usa tu bebé no tengan partes pequeñas que se puedan desprender.

Desarrollo visual hacia el final de esta etapa
Madura su habilidad para seguir objetos en movimiento con la vista.
Desarrolla la visión en colores en su totalidad.
Madura su visión a la distancia.

Desarrollo social y emocional hacia el final de esta etapa
Disfruta del juego con la gente.
Se interesa por las imágenes reflejadas en los espejos.
Responde a las expresiones de emociones de otras personas.

Desarrollo cognitivo a partir de esta etapa
Se esfuerza por alcanzar objetos que están fuera de su alcance.
Encuentra objetos que están parcialmente escondidos.
Explora con sus manos y boca.
Con respecto al desarrollo y crecimiento del bebé hay que tener presente que cada bebé se desarrolla a su propio ritmo, pero es importante que consultes con el pediatra si notás algunas de las siguientes características:
Si no sigue los objetos en movimiento con la vista después del tercer mes.
Si todavía no agarra ni sostiene objetos hacia el final del tercer mes.
Si a los tres meses todavía no le sonríe a la gente.
Si aún no sostiene su cabeza.
Si no agarra los juguetes que tiene a su alcance entre los tres y cuatro meses.
Si notás que tiene dificultades para mover uno o los dos ojos en todas las direcciones.
Si está bizco la mayor parte del tiempo.

5 MESES
Llega el quinto mes y posiblemente notes que tu bebé, al estar acostado, ya puede girar hacia los dos lados, de boca arriba hacia boca abajo y viceversa, por eso es muy importante no dejar nunca solo a tu bebé sobre una superficie elevada por sobre el nivel del suelo (silla, mesa, cama, sillón).

En esta etapa podés ofrecerle juguetes de diversas texturas, pelotas blandas con sonidos suaves, mantas de actividades o un espejo irrompible sujeto a la pared interior de la cuna o del corralito.

Desarrollo social y emocional
Disfruta del juego con la gente.
Se interesa por las imágenes reflejadas en los espejos.
Responde a las expresiones de emociones de otras personas.

Desarrollo del lenguaje
Responde a los sonidos emitiendo sonidos.
Comienza a responder al "no".
Distingue las emociones según los diferentes tonos de voz.
Usa su voz para expresar alegría y enojo.

Normas de seguridad
Nunca le des a tu bebé comida u objetos pequeños que pueda tragar y atragantarse. La comida debe estar preparada tipo puré, picada, trozada o licuada para que pueda tragarla fácilmente.
Nunca dejes a tu bebé solo sobre una superficie elevada por sobre el nivel del suelo (silla, mesa, cama, sillón).
Nunca alces a tu bebé mientras tomás algo caliente, o cocinás frente al horno o cocina encendida.
No permitas que nadie fume cerca de tu bebé puesto que inhalar el humo de otro fumador puede ser tan nocivo como fumar un cigarrillo


6 MESES

Al cumplir los seis meses suelen aparecer los primeros dientes.
En esta etapa el bebé está listo para comenzar con su primera papilla. Paulatinamente, se iniciará la introducción de los primeros alimentos distintos de la leche.

En esta etapa, la alimentación es mixta o complementaria, ya que la introducción de los primeros semisólidos tiene una función más de aprendizaje que de nutrición, pero la alimentación básica del bebé seguirá siendo la leche.
Es probable que tu bebé ya logre mantenerse sentado, lo cual hará muy divertido el momento de la comida, sobre todo para él, que podrá meter sus manos en el plato y a través del tacto.

Los alimentos deben ser incorporados de a uno a la vez. El motivo es que el darle purés de un solo ingrediente te permitirá ver cómo acepta tu bebé ese alimento nuevo.

Si le das dos alimentos nuevos a la vez, y tu bebé lo rechazó o le provocó algún tipo de reacción, no podrás saber cuál alimento fue. 

Es conveniente que la temperatura de las papillas sea tibia.


Un dato muy importante:


La miel fresca sin pasteurizar puede transmitir botulismo, una enfermedad grave del sistema nervioso, especialmente en los niños pequeños menores de 3 años. Por lo tanto, no se recomienda su consumo.
Esto es sólo una guía de consulta. Antes de incorporar un alimento a la dieta de tu bebé debés consultarlo con su pediatra de cabecera.

Desarrollo visual hacia el final de esta etapa
Madura su habilidad para seguir objetos en movimiento con la vista.
Desarrolla la visión en colores en su totalidad.
Madura su visión a la distancia.

Desarrollo del lenguaje hacia el final del período
Responde a los sonidos emitiendo sonidos.
Balbucea cadenas de consonantes.
Tu bebé ya responde al escuchar su nombre.
Usa su voz para expresar alegría y enojo.

Juguetes y juegos recomendados para esta etapa
Pelotas blandas, especialmente las que emiten sonidos suaves y agradables al moverlas.
Libros para bebés hechos de vinilo, cartón grueso o tela.
Juguetes de diversas texturas.
Espejo irrompible sujeto a la pared interior de la cuna o del corralito.
Juguetes que emiten sonidos como las maracas, tamborines, campanitas, etc.

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